DOI: 10.26820/recimundo/6.(4).octubre.2022.204-213
URL: https://recimundo.com/index.php/es/article/view/1835
EDITORIAL: Saberes del Conocimiento
REVISTA: RECIMUNDO
ISSN: 2588-073X
TIPO DE INVESTIGACIÓN: Artículo de revisión
CÓDIGO UNESCO: 32 Ciencias Médicas
PAGINAS: 204-213
Colecistitis aguda tratamiento por laparoscopia y cuidados
de enfermería post quirúrgicos
Acute cholecystitis treatment by laparoscopy and post-surgical
nursing care
Tratamento de colecistite aguda por laparoscopia e cuidados de enfer-
magem pós-cirúrgicos
Efrain Gabriel Suárez Concha
1
; Katty Magdalena Barahona Ochoa
2
; Jeannette Rosmery Zari
Tuapante
3
; Jeerson Geovany Castañeda Fuentes
4
RECIBIDO: 11/07/2022 ACEPTADO: 03/09/2022 PUBLICADO: 01/10/2022
1. Médico; Investigador Independiente; Quito, Ecuador; efragabrielsuarez88@gmail.com; andres.barragan@unl.edu.ec;
https://orcid.org/0000-0002-1249-017X
2. Médica; Investigadora Independiente; Cañar, Ecuador; kattybna@gmail.com; jessica.llerena@unl.edu.ec; https://orcid.
org/0000-0002-8973-1429
3. Médica; Investigadora Independiente; Cuenca, Ecuador; jeane.zarit@gmail.com; https://orcid.org/0000-0002-3743-
406X
4. Magister en Gerencia Hospitalaria y Administración de Hospitales; Investigador Independiente; Quevedo, Ecuador;
Jeff64@hotmail.es; https://orcid.org/0000-0003-2597-6686
CORRESPONDENCIA
Efrain Gabriel Suárez Concha
efragabrielsuarez88@gmail.com
Quito, Ecuador
© RECIMUNDO; Editorial Saberes del Conocimiento, 2022
RESUMEN
Mucho de los ingresos hospitalarios en el área de urgencias están asociados con la colecistitis aguda calcu-
losa (CAC) siendo la complicación más frecuente de la colelitiasis. El abordaje por excelencia es la colecis-
tectomía laparoscópica el cual debe realizarse dentro de las primeras 72h, debido a que la cirugía temprana
se asocia con mejores resultados. Sin embargo, hoy en día existen muchos aspectos de la enfermedad que
siguen siendo motivo de debate como por ejemplo cuándo sospechar de cálculos en el conducto biliar co-
mún asociados y cómo tratarlos cuando se encuentran. Los agentes antimicrobianos están indicados para
pacientes de alto riesgo y especialmente en presencia de necrosis de la vesícula biliar. El uso de antibióticos
de amplio espectro y en algunos casos con antifúngicos se relaciona con un mejor pronóstico. Además, los
equipos quirúrgicos expertos recomiendan una estrategia emergente de no convertir en abierta, una cole-
cistectomía laparoscópica difícil y realizar una colecistectomía subtotal. Adicionalmente, en algunos casos,
el uso de la colecistostomía percutánea se recomienda como tratamiento alternativo de emergencia para la
colecistitis aguda en pacientes con comorbilidades graves.
Palabras clave: Colecistitis, Colelitiasis, Cálculos Biliares, Colecistectomía, Laparoscopia.
ABSTRACT
Many of the hospital admissions in the emergency area are associated with acute calculous cholecystitis
(CAC), being the most frequent complication of cholelithiasis. The approach par excellence is laparoscopic
cholecystectomy, which must be performed within the first 72 hours, because early surgery is associated with
better results. However, today there are many aspects of the disease that remain a matter of debate such as
when to suspect associated common bile duct stones and how to treat them when they are found. Antimicro-
bial agents are indicated for high-risk patients and especially in the presence of gallbladder necrosis. The use
of broad-spectrum antibiotics and in some cases with antifungals is related to a better prognosis. In addition,
expert surgical teams recommend an emergent strategy of not converting to open, difficult laparoscopic cho-
lecystectomy, and performing subtotal cholecystectomy. Additionally, in some cases, the use of percutaneous
cholecystostomy is recommended as an alternative emergency treatment for acute cholecystitis in patients
with severe comorbidities.
Keywords: Cholecystitis, Cholelithiasis, Gallstones, Cholecystectomy, Laparoscopy.
RESUMO
Many of the hospital admissions in the emergency area are associated with acute calculous cholecystitis
(CAC), being the most frequent complication of cholelithiasis. The approach par excellence is laparoscopic
cholecystectomy, which must be performed within the first 72 hours, because early surgery is associated with
better results. However, today there are many aspects of the disease that remain a matter of debate such as
when to suspect associated common bile duct stones and how to treat them when they are found. Antimicro-
bial agents are indicated for high-risk patients and especially in the presence of gallbladder necrosis. The use
of broad-spectrum antibiotics and in some cases with antifungals is related to a better prognosis. In addition,
expert surgical teams recommend an emergent strategy of not converting to open, difficult laparoscopic cho-
lecystectomy, and performing subtotal cholecystectomy. Additionally, in some cases, the use of percutaneous
cholecystostomy is recommended as an alternative emergency treatment for acute cholecystitis in patients
with severe comorbidities.
Palavras-chave: Cholecystitis, Cholelithiasis, Gallstones, Cholecystectomy, Laparoscopy.
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RECIMUNDO VOL. 6 N°4 (2022)
Introducción
La CAC es causada por un proceso inflama-
torio/infeccioso que involucra la pared de la
vesícula biliar, en muchos casos debido a
un cálculo biliar impactado en el infundíbu-
lo o en el conducto cístico. “La producción
continua de mucina del epitelio y la disten-
sión de la vesícula biliar, “resulta en déficits
de perfusión micro y macro circulatoria”
(Gaitán & Martinez, 2014 ).
Los eventos posteriores son edema de
la serosa, desprendimiento de la muco-
sa, congestión venosa y linfática, isque-
mia y necrosis con peritonitis regional
o difusa. La inflamación aguda puede
complicarse con una infección bacte-
riana secundaria, del conducto biliar,
a través del sistema linfático portal o
vascular. Los microorganismos presen-
tes en el tracto gastrointestinal son los
patógenos más comunes (Clara, Rodrí-
guez, & Saul, 2018).
La colecistitis aguda calculosa (CAC) “re-
presenta la segunda fuente de infección in-
traabdominal complicada (18,5 %), según
el estudio de puntuación de infecciones
intraabdominales complicadas de la So-
ciedad Mundial de Cirugía de Emergencia”
(Clara, Rodríguez, & Saul, 2018). Los cálcu-
los biliares son la principal etiología y están
presentes en el 6,5% de los hombres y el
10,5% de las mujeres.
El riesgo de complicaciones, como CAC,
pancreatitis por cálculos biliares y coledo-
colitiasis, es del 1% al 4% por año. Además,
“se reconoce que los pacientes con cole-
cistolitiasis sintomática desarrollarán ACC
con mayor frecuencia que sus contrapartes
asintomáticos; por lo tanto, eleva efectiva-
mente el riesgo de complicaciones a cinco
veces más (es decir, 20%)” (Gaitán & Mar-
tinez, 2014 ).
La CAC es la complicación más co-
mún del colecistola litiasis representa
del 14% al 30% de las colecistectomías
realizadas en muchos países. La enfer-
medad se puede diagnosticar en cual-
quier nivel de gravedad, incluida la in-
flamación de la pared, la complicación
local y la disfunción orgánica sistémica.
Además, los grados complicados de
la enfermedad aumentan con la edad,
con un pico entre los 70 y los 75 años
(Riall, Zhang, & Townsend, 2010).
El objetivo de la siguiente revisión bibliográ-
fica, es brindar una práctica y revisión ex-
haustiva de los aspectos más importantes
de la CAC y sus complicaciones. Adicional-
mente, se busca resaltar la evidencia actual
y los cuidados post quirúrgicos de abordaje
de la enfermedad en aras de mejorar los re-
sultados en los pacientes.
Metodología
Esta investigación está dirigida al estudio
del tema “Colecistitis aguda tratamiento
por laparoscopia y cuidados de enferme-
ría post quirúrgicos“. Para realizarlo se usó
una metodología descriptiva, con un enfo-
que documental, es decir, revisar fuentes
disponibles en la red, cuyo contenido sea
actual, publicados en revistas de ciencia,
disponibles en Google Académico, lo más
ajustadas al propósito del escrito, con con-
tenido oportuno y relevante desde el punto
de vista científico para dar respuesta a lo
tratado en el presente artículo y que sirvan
de inspiración para realizar otros proyectos.
Las mismas pueden ser estudiadas al final,
en la bibliografía.
Resultados
Diagnóstico clínico
No existe un marcador único capaz de indi-
car definitivamente el diagnóstico de CAC
con alta precisión. Los aspectos clave para
el diagnóstico son los signos de inflamación
del lado superior izquierdo (dolor y sensibili-
dad) y el signo de Murphy positivo, así como
los indicadores clínicos y bioquímicos de la
respuesta inflamatoria sistémica. Estos datos
SUÁREZ CONCHA, E. G., BARAHONA OCHOA, K. M., ZARI TUAPANTE, J. R., & CASTAÑEDA FUENTES, J. G.
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RECIMUNDO VOL. 6 N°4 (2022)
deben ser respaldados hoy en día con imá-
genes positivas como la ecografía abdomi-
nal (AUS).
Gravedad de la colecistitis aguda
Las Guías de Tokio (TG-13) son prácticas
y acordes con los aspectos fisiopatológicos
implicados en la progresión de la inflama-
ción de la pared de la vesícula biliar a com-
plicaciones regionales y sistémicas. Por lo
tanto,
El grado I representa una enfermedad leve
con solo inflamación de la pared. El grado
II se asocia con signo local de complicacio-
nes como masa palpable, líquido perico-
léstico; inicio de los síntomas > 72 h; datos
de laboratorio que muestran leucocitosis >
18000/mm3 y nivel elevado de proteína C
reactiva. Finalmente, el grado III se asocia
a disfunción de órganos: Cardiovascular
(hipotensión refractaria a la reanimación vo-
lémica a 30 mL/kg por hora), disminución
de la conciencia, insuficiencia respiratoria
(PaO2/FiO2: < 300), oliguria (creatinina: >
2,0 mg/dL ), PTT/INR > 1,5 y recuento de
plaquetas inferior a 100.000/mm3 (Ramos &
Mendoza, 2018).
Los autores Yacoub, Petrosyan, & Sehgal,
(2010) “han desarrollado cinco parámetros
parapuntúe y estratifique a los pacientes
con riesgo de CAC gangrenosa” (Figura 1).
Con edad > 45 años, frecuencia cardiaca >
90/min y grosor vesicular > 4,5 mm (1 pun-
to por cada parámetro), leucocitos > 13000
mm3 (1,5 puntos) y sexo masculino (2 pun-
tos). Entre sus pacientes con CAC, el 13 %
recibió de 0 a 2 puntos (probabilidad baja),
el 33 % recibió de 2 a 4,5 puntos (proba-
bilidad intermedia) y el 87 % recibió > 4,5
puntos (probabilidad alta). “Los autores
concluyeron que esta lista de verificación
rápida al lado de la cama podría programar
a los pacientes para una colecistectomía de
emergencia” (Yacoub, Petrosyan, & Sehgal,
2010).
Figura 1. Colecistitis aguda complicada. Abordaje laparoscópico (A). Abordaje lapa-
rotomico (B).
Fuente: (Yacoub, Petrosyan, & Sehgal, 2010).
COLECISTITIS AGUDA TRATAMIENTO POR LAPAROSCOPIA Y CUIDADOS DE ENFERMERÍA
POST QUIRÚRGICOS
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RECIMUNDO VOL. 6 N°4 (2022)
Actualmente, la Sociedad Mundial de Ciru-
gía de Emergencia (WSES) según sus siglas
en inglés, está en proceso de validar una
nueva puntuación de gravedad de colecis-
titis aguda.
Tiene en cuenta el estado clínico del pa-
ciente, la intervención quirúrgica previa y
las adherencias intraabdominales, el grado
de sepsis y la inflamación regional, mientras
el papel destaca la puntuación de gravedad
quirúrgica inicial durante la colecistectomía
laparoscópica para ayudar a estandarizar
el informe de los resultados de una de las
cirugías realizadas con más frecuencia en
todo el mundo; la puntuación también evalúa
la gravedad de la enfermedad en el perío-
do perioperatorio y no exclusivamente en el
período preoperatorio (Ramos & Mendoza,
2018).
Diagnóstico por imágenes
La radiografía planar no es tan efectiva en
el contexto del diagnóstico de cálculos bilia-
res, ya que son radiolúcidos en la mayoría de
los casos (80%-85%). En cambio, “AUS es la
imagen de primera línea solicitada en casos
sugestivos de CAC” (Alvarez, Rico, Carrero,
& Castro, 2021).
Permite un diagnóstico de cabecera fácil y
práctico debido a sus hallazgos convincen-
tes como: cálculos biliares, distensión de la
luz, engrosamiento de la pared en tres fases
(Figura 2), ecografía de Murphy, líquido peri-
visceral e hiperemia en Dopller color. Sin em-
bargo, no siempre todas las señales están
presentes al mismo tiempo y el engrosamien-
to de la pared de la vesícula biliar se puede
observar en otras enfermedades sistémicas,
como la insuficiencia hepática, renal y car-
díaca, probablemente debido a la hiperten-
sión portal (Acosta, Armas, & R, 2019).
La tomografía computarizada (TC) es útil
para el diagnóstico de formas complicadas
de CAC (colecistitis enfisematosa y gangre-
nosa), además tiene valor en el diagnóstico
diferencial con otras enfermedades intraab-
dominales, especialmente en pacientes obe-
sos o cuando la distensión gaseosa limita el
uso del AUS. Adicionalmente, “la colangio-
grafía por TC (cuando no hay ictericia) en el
diagnóstico de cálculos del conducto biliar
común (CBDS, por sus siglas en inglés) se
emplea menos, con una sensibilidad infor-
mada del 50 % al 90 %” (Chavez, Castillo, &
Serrato, 2014).
En este sentido, se tiene que la colescinti-
grafía es un método excelente para el diag-
nóstico de CAC, pero está limitado a algunos
centros. Utiliza el principio de que los radio-
fármacos (ácido diisopropiliminodiacético)
deben llenar el contenido de la vesícula biliar
en media hora. Por lo tanto, si no se contras-
ta la vesícula biliar, pocas horas después, el
diagnóstico de CAC es altamente probable,
por existir obstrucción del cístico.
Evaluación de los cálculos del conduc-
to biliar (CCBC).
La presencia de CCBC asociado debe es-
tratificarse en todos los casos de colecistec-
tomía en baja, moderada y baja alto riesgo.
“La Sociedad Americana de Endoscopia
Gastrointestinal, ha confirmado reciente-
mente que la presencia de coledocolitiasis
en los criterios de EUA y/o bilirrubina > 4 mg/
Dl + CBD dilatado tenía mayor especificidad
(más del 50%) para el diagnóstico de CCBA”
(He, Tan, Wu, & Dai, 2017).
De hecho, las enzimas podrían verse afecta-
das por la vesícula biliar debido a inflamación
secundaria a la lesión hepatocelular transi-
toria aguda, e incluso su uso por sí solo es
de valor limitado. “A los pacientes con riesgo
moderado de coledocolitiasis se les debe
realizar una colangiopancreatografía por re-
sonancia magnética (CPRM) o una ecografía
endoscópica (USE) en el preoperatorio” (He,
Tan, Wu, & Dai, 2017).
El uso de la colangiografía intraoperatoria
(COI) y/o la ecografía laparoscópica también
son alternativas eficaces para disminuir la in-
cidencia de la falta de CCBC durante la co-
lecistectomía. Por lo tanto, el uso de la colan-
giopancreatografía retrógrada endoscópica
SUÁREZ CONCHA, E. G., BARAHONA OCHOA, K. M., ZARI TUAPANTE, J. R., & CASTAÑEDA FUENTES, J. G.
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RECIMUNDO VOL. 6 N°4 (2022)
(CPRE) debe reservarse para los pacientes
que están estratificados en los grupos de
alto riesgo.
Figura 2. Ecografía transabdominal en colecistitis aguda.
Fuente: (He, Tan, Wu, & Dai, 2017).
Abordaje de los cálculos del conducto
biliar común asociados
Los pacientes con CAC y CCBC sintomáti-
cos detectados durante los estudios preope-
ratorios y/o intraoperatorios deben ser can-
didatos para someterse a la extracción de
CCBC. La elección del tratamiento depende
del nivel de experiencia quirúrgica, el equipo
y la disponibilidad de instalaciones multidis-
ciplinarias en cada hospital.
Las opciones incluyen, “colecistectomía
abierta (CA) con exploración abierta del
conducto biliar común; colecistectomía la-
paroscópica (CL) con extracción laparoscó-
pica del conducto biliar común (ELCBC); y
CL con extracción endoscópica de cálculos
(ESE) realizada antes, durante o después de
la operación” (Alvarez, Rico, Carrero, & Cas-
tro, 2021).
El procedimiento, ya sea a través del con-
ducto transquístico (más del 50 % de éxito),
o a través de la coledocotomía (considerado
el grupo más difícil) es seguro y efectivo para
realizar en unidades habilitadas para este
tipo de intervención. Por lo tanto, ELCBC es
un enfoque seguro y efectivo para manejar la
opción CCBC, se ha demostrado que acorta
la estadía hospitalaria y debe recomendarse
como un posible procedimiento de rescate
después de casos de falla de ESE o vía cole-
docotomía (considerado el grupo más difícil)
es segura y efectiva de realizar en unidades
habilitadas para este tipo de intervención.
Figura 3. Colecistectomía laparoscópica
mostrando la visión crítica de la segu-
ridad.1: conducto hepático común; 2:
conducto cístico; 3: Arteria cística.
Fuente: (Alvarez, Rico, Carrero, & Castro,
2021).
COLECISTITIS AGUDA TRATAMIENTO POR LAPAROSCOPIA Y CUIDADOS DE ENFERMERÍA
POST QUIRÚRGICOS
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RECIMUNDO VOL. 6 N°4 (2022)
Vía laparoscópica o abierta
La laparoscopia tiene ventajas significativas
sobre la cirugía abierta en el manejo de pa-
cientes sépticos. “La respuesta inmune y los
niveles producidos por las citocinas, que se
asocian con la severidad de la respuesta in-
flamatoria sistémica, son menores e influyen
en los resultados clínicos” (Alvarez, Rico, Ca-
rrero, & Castro, 2021).
Revisiones sistemáticas y metanálisis recien-
tes del WSES concluyeron que, en el contex-
to de la CAC, la morbilidad, la mortalidad y
la estancia hospitalaria postoperatorias se
redujeron significativamente después de la
CL, al igual que la incidencia de neumonía e
infección de la herida.
La hemorragia grave, las tasas de fuga de
bilis y/o los tiempos operatorios no fueron
significativamente diferentes entre los pa-
cientes sometidos a OC y CL. “El grupo de
expertos concluyó que la colecistectomía en
ACC debe ser manejada preferentemente
por laparoscopia en primera instancia” (Su-
grue & Ansaloni, 2015). Aunque otras moda-
lidades de tratamiento relevantes incluyen
“la minicolecistectomía, la colecistectomía
por puerto reducido, la colecistectomía por
puerto único y la colecistectomía robótica,
se determinó que no son prácticas ni renta-
bles en casos graves de CAC” (Gurusamy,
Samraj, Gluud, & Wilson, 2010).
La colecistectomía laparoscópica retrógrada
(RLC, por sus siglas en inglés) o la colecis-
tectomía laparoscópica de "fundus first", un
procedimiento que a veces utiliza un retrac-
tor hepático, tiene un papel en los casos en
los que la técnica estándar (es decir, tracción
fúndica cefálica y disección anterógrada) no
proporciona una buena exposición. También
está en marcha otra estrategia emergente
que evita la necesidad de convertir a la aper-
tura de una CL difícil y realizar una colecis-
tectomía subtotal (CLS).
Cada vez hay más pruebas sobre la
viabilidad y seguridad de este procedi-
miento, que emplea una estrategia de
“retirada calculada no es derrota. Los
procedimientos CLS se denominan ti-
pos de "fenestración" y "reconstitución" y
son una buena alternativa en casos difí-
ciles. La colecistectomía subtotal lapa-
roscópica tiene sus ventajas, pero pue-
de requerir habilidades laparoscópicas
avanzadas (Strasberg, Pucci, Brunt, &
Deziel, 2016).
Un enfoque alternativo dirigido a prevenir
la lesión del conducto biliar, es la colecis-
tectomía parcial laparoscópica (PCL). Una
revisión sistemática reciente concluyó que,
“cuando se encuentra una vesícula biliar di-
fícil durante la CL, la LPC es una alternativa
segura a la conversión y cierre de la vesícula
biliar” (Riall, Zhang, & Townsend, 2010).
Cuidados para los pacientes interveni-
dos de colecistectomía laparoscópica
El estudio constante de las técnicas que se
emplean en los procesos postoperatorios es
obligatorio para el personal de salud, ya que,
ayuda al paciente a ser consiente y colabo-
rar luego de cualquier intervención quirúrgi-
ca. Dentro de este contexto entra el perso-
nal de enfermería quien se convierte en una
pieza clave en el cuidado de pacientes que
han sido intervenidos por colecistectomía la-
paroscópica.
La significativa participación de la enferme-
ra en las estrategias de salud innovadora
se incrementa para cubrir las necesidades
del paciente que experimenta el adecuado
cumplimiento del procedimiento quirúrgico,
buscando la excelencia en el cuidado.
Aunque diferentes procedimientos quirúrgi-
cos requieren cuidado de enfermería especí-
fico y especializado, los principios de la aten-
ción postoperatoria siguen siendo la misma.
Los pacientes necesitan ser monitoreado de
cerca después de la operación por laparos-
copia. Inicialmente el paciente es transferido
al área de recuperación por un periodo de
monitoreo. Los pacientes deberían quedarse
ahí por alrededor de una hora o hasta que su
condición sea estable.
SUÁREZ CONCHA, E. G., BARAHONA OCHOA, K. M., ZARI TUAPANTE, J. R., & CASTAÑEDA FUENTES, J. G.
211
RECIMUNDO VOL. 6 N°4 (2022)
La enfermera al cuidado de estos pacientes,
necesita monitorear signos vitales, dolor, el
nivel de náuseas postoperatorias y vómitos
(NVPO), sitios de heridas y, si hay uno en su
lugar, el drenaje de la herida. NVPO es co-
mún después de laparoscópica colecistec-
tomía por gas peritoneal insuflación y mani-
pulación del intestino y la vía biliar (Gajewski
& Szczeklik, 2017).
Las orientaciones para el alta hospitalaria
hacen posible entender la importancia del
cuidado de Enfermería prescrito por la enfer-
mera tratante, entre ellos los siguientes: “in-
formar sobre la nutrición adecuada, limitan-
do los movimientos que incluyen ejercicios
de fuerza, cuidados de la herida quirúrgica,
formación sobre limpieza durante el baño y
vestido” (Clara, Rodríguez, & Saul, 2018).
Los autores Cassenote & Ventura, (2018) ex-
ponen ciertos criterios que se presentan a
continuación:
1. Debe tomar los calmantes prescritos du-
rante los 2-3 primeros días, sobre todo,
para ir disminuyéndolo según dolor. No
tome aspirina para evitar sangrado.
2. La presencia de gases es habitual; le pro-
ducirán dolor irradiado hacia el hombro
derecho, la mejor manera de disminuirlos
es la incorporación y deambulación; evite
alimentos flatulentos (coles, legumbres).
3. El lavado de la herida será a diario con
agua y jabón neutro secándose bien con
una toalla limpia, nunca restregándose
sino dándose golpecitos, la aplicación de
antiséptico (como Betadine) será optati-
vo, tape la herida con una gasa y debe
dejarla al aire a los 2 o 3 días.
4. En caso de que se vaya de alta con dre-
naje debe tener cuidado de no darse tiro-
nes. Puede ducharse y mojarse el orificio
de entrada del drenaje en la piel y tapán-
doselo como anteriormente descrito, se-
ñale diariamente el nivel del líquido que
haya salido (poniendo la fecha) hasta
que vaya a la consulta.
5. La dieta que debe seguir es blanda y sin
grasas durante 2 meses aproximada-
mente, después irá introduciendo todos
los alimentos poco a poco. En ocasiones
los alimentos ácidos, tales como la na-
ranja, piña etc., pueden ocasionarle mo-
lestias usted mismo se irá dando cuenta
de la tolerancia a los alimentos.
6. Evite los sobresfuerzos físicos en 4-6
semanas (coger peso, correr). El repo-
so relativo (cama-sillón y deambulación
suave) debe guardarse solo los 2 ó 3 pri-
meros días.
De acuerdo a lo anteriormente expuesto, los
cuidados llevados a cabo por el personal
de enfermería en conjunto con el paciente y
todo el equipo de salud involucrado hacen
posible que el paciente se sienta en confian-
za y tenga una recuperación temprana. El
proceso incluye el desarrollo de habilidades
sensibles como “mirar, escuchar, toque te-
rapéutico, conversación, prestar atención a
las dudas y responder con atención e inte-
rés con el paciente” (Cassenote & Ventura,
2018).
Tratamiento antimicrobiano
El papel de los antibióticos terapéuticos en la
CAC es controvertido, pero parece adecua-
do en el tratamiento no quirúrgico, que debe
reservarse para pacientes con enfermedad
leve. “El uso de antibióticos profilácticos
preoperatorios no es adecuado para pacien-
tes de bajo riesgo sometidos a CL. El obje-
tivo principal de iniciar antibióticos en casos
de CAC manejados quirúrgicamente es pre-
venir complicaciones infecciosas periopera-
torias” (Van Dijk, Reuver, & Tasma, 2016) .
Los patógenos más importantes en CAC se
originan en la flora autóctona del pacien-
te e incluyen “Enterobacteriaceae: E. coli y
Klebsiella sp, Streptococcus sp y anaerobios
como el grupo Bacteroides fragilis” (Clara,
Rodríguez, & Saul, 2018). En estos casos,
los antimicrobianos de actividad de espectro
más estrecho dirigidos a los patógenos men-
cionados anteriormente son la mejor opción.
COLECISTITIS AGUDA TRATAMIENTO POR LAPAROSCOPIA Y CUIDADOS DE ENFERMERÍA
POST QUIRÚRGICOS
212
RECIMUNDO VOL. 6 N°4 (2022)
Sin embargo, en pacientes con infecciones
por Enterobacteriaceae productoras de
ESBL, los agentes contra las bacterias pro-
ductoras de ESBL deben estar justificados.
Complicaciones
La fuga de bilis de un conducto de Luschka
es más común que una verdadera lesión del
conducto biliar y ocurre “en 0,1% a 0,5% de
los pacientes después de una colecistecto-
mía. Otras complicaciones incluyen perito-
nitis (0,2%), hemorragia e infección del sitio
quirúrgico, incluidos espacios y órganos”
(Acosta, Armas, & R, 2019).
Las tasas de complicaciones quirúrgicas son
comparables entre los abordajes laparoscó-
pico y laparotómico. Además, “hay menos
preocupación por la contaminación y meno-
res tasas de infección de la herida cuando
se extrae la vesícula biliar en una bolsa de
recuperación durante la colecistectomía la-
paroscópica” (Gaitán & Martinez, 2014 ).
Una revisión sistemática reciente evaluó
los factores asociados vinculados a la
conversión de LC a OC. Los resultados
mostraron que los pacientes masculi-
nos, edad 60-65 años, vesícula biliar es-
clerótica o espesor de la pared (4-5 mm)
y colecistitis aguda, fueron factores de
riesgo significativos para la conversión
(Sugrue & Ansaloni, 2015)
Cuándo realizar colecistostomía
La colecistostomía percutánea (CP) es una
alternativa a la colecistectomía de emer-
gencia en casos complicados de pacientes
de alto riesgo, sin embargo, aún no existen
evidencias que respalden esta afirmación.
Gurusamy, Rossi, & Davidson, (2013) en una
revisión sistemática de la base de datos Co-
chrane incluyeron dos ensayos con 156 par-
ticipantes.
El primer ensayo comparó PC seguido de
ELC versus DLC (70 participantes). Los re-
sultados mostraron que la tasa de mortali-
dad, morbilidad y conversión fue la misma
entre los dos grupos. El segundo ensayo (86
participantes) comparó CP versus tratamien-
to conservador (86 participantes).
Una vez más, el resultado del estudio no
mostró diferencias en los mismos paráme-
tros. En tal sentido se tiene que ha sido difícil
establecer el papel del drenaje vesicular per-
cutáneo debido a las diferentes definiciones
existentes para el paciente de alto riesgo.
Conclusión
En el desarrollo de la investigación se ob-
servó una revisión práctica y completa del
CAC. Esta infección intraabdominal común
puede presentar complicaciones graves de-
bido a su evolución natural y requiere trata-
miento quirúrgico. Los cirujanos deben tener
en cuenta algunos conceptos básicos que
les permitan tomar decisiones correctas so-
bre la estrategia quirúrgica ideal, incluido el
tiempo.
El diagnóstico clínico debe basarse en cri-
terios estrictos y se debe estratificar al pa-
ciente según el grado y la posibilidad de
complicaciones locales y sistémicas. La la-
paroscopia es el primer abordaje sugerido
para la colecistectomía y garantiza ventajas
significativas sobre la cirugía abierta.
En casos seleccionados, la colecistostomía
percutánea puede usarse como una ma-
niobra para salvar vidas. Además, se debe
tener presente la posibilidad de coledocoli-
tiasis y considerar sus alternativas terapéu-
ticas. Finalmente, reconocer los principios
básicos que guían el uso de antimicrobianos
con fines profilácticos y terapéuticos.
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Gastroenterol Res Pract.
CITAR ESTE ARTICULO:
Suárez Concha, E. G., Barahona Ochoa, K. M., Zari Tuapante, J. R., & Cas-
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y cuidados de enfermería post quirúrgicos. RECIMUNDO, 6(4), 204-213. ht-
tps://doi.org/10.26820/recimundo/6.(4).octubre.2022.204-213
COLECISTITIS AGUDA TRATAMIENTO POR LAPAROSCOPIA Y CUIDADOS DE ENFERMERÍA
POST QUIRÚRGICOS