DOI: 10.26820/recimundo/6.(4).octubre.2022.327-337
URL: https://recimundo.com/index.php/es/article/view/1855
EDITORIAL: Saberes del Conocimiento
REVISTA: RECIMUNDO
ISSN: 2588-073X
TIPO DE INVESTIGACIÓN: Artículo de investigación
CÓDIGO UNESCO: 32 Ciencias Médicas
PAGINAS: 327-337
Uso de la Ketamina en el Transanestésico durante la Cirugía
Bariátrica como coadyuvante en Anestesia General Intravenosa
Use of Ketamine in the Transanesthetic during Bariatric Surgery as an adjuvant in
Intravenous General Anesthesia
Utilização de cetamina no Transanestésico durante a Cirurgia Bariátrica como
adjuvante na Anestesia Geral Intravenosa
Carolina Narcisa Chavez Ruiz
1
; Andrea Elizabeth Escobar Flores
2
; Lucy Andrea Ortiz Andrade
3
; Luis
Vicente Ulloa Vallejo
4
RECIBIDO: 11/07/2022 ACEPTADO: 03/09/2022 PUBLICADO: 30/10/2022
1. Médico; Investigadora Independiente; Guayaquil, Ecuador; carolina_chavezr@outlook.es; https://orcid.org/0000-0002-
5766-4989
2. Médica Cirujana; Investigadora Independiente; Guayaquil, Ecuador; andreinaesc88@gmail.com; https://orcid.org/0000-
0003-2644-9909
3. Médico; Investigadora Independiente; Guayaquil, Ecuador; lucyortiz_94@hotmail.com; https://orcid.org/0000-0002-
2687-0309
4. Médico; Investigador Independiente; Guayaquil, Ecuador; luisulloa1991@gmail.com; https://orcid.org/0000-0002-4833-
3950
CORRESPONDENCIA
Carolina Narcisa Chavez Ruiz
carolina_chavezr@outlook.es
Guayaquil, Ecuador
© RECIMUNDO; Editorial Saberes del Conocimiento, 2022
RESUMEN
La anestesia libre de opioides se aplica para mejorar la calidad de recuperación postquirúrgica reduciendo el consumo
de opioides postoperatorios. Este tipo de procedimiento debe planificarse de manera individual para cada paciente,
buscando aumentar la eficacia y minimizando los efectos adversos, para ello resulta conveniente conocer los perfiles
de seguridad de cada fármaco. El uso de la Ketamina (anestésico disociativo surgido en los años 1960), ha permitido
su aplicación en bajas dosis intra y post operatoria, mejorando de forma significativa el dolor y la hiperalgesia. También
se ha evidenciado que su efecto analgésico en dosis sub-anestésica, conduce a la disminución de los efectos adversos
psico-miméticos del fármaco. Los opiáceos presentan numerosos efectos secundarios como: depresión respiratoria,
prurito, náuseas y vómitos, obstrucción intestinal, estreñimiento, retención urinaria, disminución del gasto cardiaco,
mareos, somnolencia y rigidez muscular de corta duración, tolerancia por insensibilización e hiperalgesia inmediata,
que pueden evolucionar a síndrome de dolor crónico. La anestesia libre de opioide surgió como alternativa para evitar
estos problemas en pacientes especialmente sensibles, siendo las indicaciones más aceptadas de la misma la obesi-
dad, la apnea obstructiva del sueño, la adicción a los opioides y los síndromes de hiperalgesia o de dolor crónico. El
uso intra-operatorio de ketamina contribuye a alivio del dolor postoperatorio de pacientes sometidos a colecistectomía
laparoscópica, por su efecto bloqueador de receptores NMDA, permitiendo una mínima reducción en el consumo de
opioides en el postoperatorio agudo y la intensidad del dolor hasta 48 horas después de la agresión quirúrgica. Se
aplicó una metodología descriptiva, con un enfoque documental, es decir, revisar fuentes disponibles en la red, con
contenido oportuno y relevante para dar respuesta a lo tratado en el presente artículo.
Palabras clave: Ketamina, Anestesia, Opioide, Sulfato de Magnesio, Cirugía Bariátrica, Recuperación, Laparosco-
pia, Obesidad.
ABSTRACT
Opioid-free anesthesia is applied to improve the quality of postoperative recovery by reducing the consumption of post-
operative opioids. This type of procedure must be planned individually for each patient, seeking to increase efficacy
and minimize adverse effects, for which it is convenient to know the safety profiles of each drug. The use of Ketamine
(a dissociative anesthetic that emerged in the 1960s) has allowed its application in low intra- and post-operative doses,
significantly improving pain and hyperalgesia. It has also been shown that its analgesic effect in sub-anesthetic doses
leads to a decrease in the psychomimetic adverse effects of the drug. Opioids have numerous side effects such as:
respiratory depression, pruritus, nausea and vomiting, intestinal obstruction, constipation, urinary retention, decreased
cardiac output, dizziness, short-term drowsiness and muscle rigidity, tolerance due to desensitization and immediate
hyperalgesia, which may evolve to chronic pain syndrome. Opioid-free anesthesia emerged as an alternative to avoid
these problems in particularly sensitive patients, the most accepted indications being obesity, obstructive sleep apnea,
opioid addiction, and hyperalgesia or chronic pain syndromes. The intraoperative use of ketamine contributes to post-
operative pain relief in patients undergoing laparoscopic cholecystectomy, due to its NMDA receptor blocking effect,
allowing a minimal reduction in the consumption of opioids in the acute postoperative period and pain intensity up to 48
hours later of surgical aggression. A descriptive methodology was applied, with a documentary approach, that is, re-
viewing sources available on the network, with timely and relevant content to respond to what is discussed in this article.
Keywords: Ketamine, Anesthesia, Opioid, Magnesium Sulfate, Bariatric Surgery, Recovery, Laparoscopy, Obesity.
RESUMO
A anestesia sem opiáceos é aplicada para melhorar a qualidade da recuperação pós-operatória através da redução
do consumo de opiáceos pós-operatórios. Este tipo de procedimento deve ser planeado individualmente para cada
paciente, procurando aumentar a eficácia e minimizar os efeitos adversos, para o que é conveniente conhecer os perfis
de segurança de cada medicamento. O uso de cetamina (um anestésico dissociativo que surgiu nos anos 60) permitiu
a sua aplicação em baixas doses intra e pós-operatórias, melhorando significativamente a dor e a hiperalgesia. Foi tam-
bém demonstrado que o seu efeito analgésico em doses sub-anestésicas leva a uma diminuição dos efeitos adversos
psicomiméticos do fármaco. Os opiáceos têm numerosos efeitos secundários tais como: depressão respiratória, pruri-
do, náuseas e vómitos, obstrução intestinal, obstipação intestinal, retenção urinária, diminuição do débito cardíaco, ton-
turas, sonolência a curto prazo e rigidez muscular, tolerância devido à dessensibilização e hiperalgesia imediata, que
pode evoluir para síndrome de dor crónica. A anestesia sem opiáceos surgiu como uma alternativa para evitar estes
problemas em pacientes particularmente sensíveis, sendo as indicações mais aceites a obesidade, apneia obstrutiva
do sono, dependência de opiáceos, e hiperalgesia ou síndromes de dor crónica. O uso intra-operatório de cetamina
contribui para o alívio da dor pós-operatória em pacientes submetidos a colecistectomia laparoscópica, devido ao
seu efeito bloqueador do receptor NMDA, permitindo uma redução mínima do consumo de opiáceos no período pós-
-operatório agudo e intensidade da dor até 48 horas mais tarde de agressão cirúrgica. Foi aplicada uma metodologia
descritiva, com uma abordagem documental, ou seja, a revisão de fontes disponíveis na rede, com conteúdo atempado
e relevante para responder ao que é discutido neste artigo.
Palavras-chave: Cetamina, Anestesia, Opioide, Sulfato de Magnésio, Cirurgia Bariátrica, Recuperação, Laparosco-
pia, Obesidade.
329
RECIMUNDO VOL. 6 N°4 (2022)
Introducción
La obesidad es una condición ocasionada
por el aumento de la grasa corporal en to-
dos los tejidos del organismo, cuyo origen
es multifactorial, involucra tanto factores ge-
néticos hereditarios como ambientales. De-
bido al aumento de su prevalencia a nivel
mundial es considerada actualmente una
pandemia que incluso motivó a la Organiza-
ción Mundial de la Salud para diseñar una
estrategia global para su enfrentamiento.
En un artículo científico realizado por (Álva-
rez, et al., 2018) se lee que “el gran proble-
ma nutricional era la desnutrición, especial-
mente en la infancia”.
En la actualidad, la obesidad es la que ha
pasado a ser la problemática más relevante:
“del 20% a 25% de los niños y adolescentes
latinoamericanos tienen obesidad o sobre-
peso, estimándose que, de no cambiar los
hábitos de alimentación y ejercicio, se es-
tima un 81.9% de la población será obeso
o tendrá sobrepeso para el año 2030”. En
la región, Argentina y Brasil se estima que
presentan “una prevalencia de sobrepeso
cercana al 50%, y la tendencia, lejos de ir
disminuyendo, va en aumento en toda Lati-
noamérica, siendo México, Argentina, Chile
y Brasil, los países con mayor prevalencia
de sobrepeso y obesidad” afirma (Álvarez,
et al., 2018).
El tratamiento para mejorar la obesidad, se
basa en un enfoque multidisciplinario que
incluye la modificación del estilo de vida,
diminución de la ingesta calórica, apoyo
psicológico, farmacoterapia y cirugía. La ci-
rugía, como opción terapéutica, es la más
efectiva en la mantención de la pérdida de
peso en aquellos casos que no respondan
a las terapias menos invasivas y que se
asocien a un enfoque multidisciplinario.
El paciente obeso sometido a cirugía ba-
riátrica “presenta mayor probabilidad de
desaturación postoperatoria, insuficiencia
respiratoria y necesidad de recurrir a la
unidad de críticos, con una mayor morta-
lidad y estancia hospitalaria”, así lo expli-
can en (Díaz, et al., 2018). Otros posibles
efectos: episodios de hipoxemia severa
relacionados con el consumo de opioides,
“incluyendo presión continua positiva en la
vía aérea postoperatoria”.
El primer caso de un procedimiento de ciru-
gía bariátrica bajo anestesia libre de opiá-
ceos (OFA) documentado ocurre en el año
2005, cada vez son más las evidencias que
apoyan la utilización de esta técnica anes-
tésica en determinados pacientes. Las ca-
racterísticas fisiológicas del paciente obeso
hacen que la cirugía bariátrica sea la indi-
cación principal de la OFA.
Los principales efectos secundarios asocia-
dos al uso de opiáceos en el obeso mórbido
son agravar el síndrome de apnea-hipopnea
del sueño (SAHS), la desaturación posto-
peratoria y las náuseas y vómitos postope-
ratorios. En el paciente obeso, en general,
un diagnóstico de SAHS se asocia con una
incidencia de desaturación postoperatoria,
insuficiencia respiratoria, eventos cardíacos
postoperatorios y admisión en unidades de
cuidados intensivos equivalente al doble.
Además, la obesidad se asocia a depresión
respiratoria y un aumento de la hipoxemia
postoperatoria independientemente del
SAHS, tras anestesia intravenosa total se-
guida de analgesia intravenosa controlada
por el paciente (PCIA) con morfina.
Según la Organización Mundial de la Sa-
lud (OMS), afirman en (Malo, et al., 2020)
para el periodo desde 1980 hasta 2014 “la
prevalencia mundial de obesidad casi se
ha duplicado, siendo los trastornos rela-
cionados con la obesidad las principales
causas de morbilidad y mortalidad en esta
población”. Los procedimientos de cirugía
bariátrica representan en la actualidad el
tratamiento más eficaz para la obesidad
mórbida, consiguiendo la resolución o me-
joría de las comorbilidades. Es por ello,
que el presente artículo hará una revisión
bibliografía del tema.
USO DE LA KETAMINA EN EL TRANSANESTÉSICO DURANTE LA CIRUGÍA BARIÁTRICA COMO COADYU-
VANTE EN ANESTESIA GENERAL INTRAVENOSA
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RECIMUNDO VOL. 6 N°4 (2022)
Metodología
Esta investigación está dirigida al estudio
del tema “Uso de la Ketamina en el Tran-
sanestésico durante la Cirugía Bar iátrica
como coadyuvante en Anestesia General
Intravenosa”. Para realizarlo se usó una me-
todología descriptiva, con un enfoque do-
cumental, es decir, revisar fuentes disponi-
bles en la red, cuyo contenido sea actual,
publicados en revistas de ciencia, disponi-
bles en Google Académico, lo más ajusta-
das al propósito del escrito, con contenido
oportuno y relevante desde el punto de vis-
ta científico para dar respuesta a lo tratado
en el presente artículo y que sirvan de ins-
piración para realizar otros proyectos. Las
mismas pueden ser consultadas al final, en
la bibliografía.
Resultados
Anestesia libre de opioides
La anestesia tiene como propósito prevenir
el dolor durante una cirugía u otros proce-
dimientos. La anestesia general busca su-
primir de manera reversible las funciones
del sistema nervioso central a través de la
administración de diferentes fármacos. Los
resultados que se esperan conseguir pro-
puestos por (Rodríguez, 2022) son:
“hipnosis (pérdida de a consciencia sin
respuesta a estímulos externos), anal-
gesia (ausencia total de la percepción
del dolor) y relajación muscular (hipo-
tonía de la musculatura estriada). Los
opiáceos se usan ampliamente en la
práctica anestésica debido a su poten-
te efecto analgésico y la adecuada es-
tabilidad hemodinámica. No obstante,
los opiáceos tienen una gran cantidad
de efectos adversos en los pacientes
con obesidad, como la depresión res-
piratoria, debilidad muscular, mareos y
retención urinaria. Su uso continuo pro-
voca hiperalgesia y tolerancia o adic-
ción a los opioides”.
Diferentes estudios han demostrado la ca-
pacidad de la anestesia libre de opioides
(OFA) de conseguir un control hemodinámi-
co y del dolor sin la aparición de efectos ad-
versos, destacando la escasa desaturación
postoperatoria y una reducción del consu-
mo de opioides postoperatorio. Para (Rodrí-
guez, 2022) “la anestesia libre de opioides
se aplica para mejorar la calidad de recu-
peración postquirúrgica reduciendo el con-
sumo de opioides postoperatorios”.
Existen diferentes técnicas en las que no
se usan opioides o se usa una cantidad
mínima, si se evalua una cirugía libre de
opioides (OFS) solo se restringe el uso de
opioides intra-operatoriamente, en la anes-
tesia general libre de opioides (OFgA), no
se administran piáceos en el pre-operatorio
ni durante la cirugía, pero si están permiti-
dos en el postoperatorio. El no existir opioi-
des detectables, es decir, no se suministran
en ninguna de las fases preoperatoria, in-
traoperatoria ni postoperatoria.
Este tipo de procedimiento debe planificar-
se de manera individual, no es un tipo de
prescripción general sino para cada pa-
ciente, su objetivo es aumentar la eficacia
minimizando los efectos adversos, para ello
es imprescindible conocer los perfiles de
seguridad de cada fármaco. En este mo-
mento disponemos de una gran cantidad
de enfoques diferentes que permiten opti-
mizar al máximo la analgesia y adecuarla
individualmente a cada paciente.
En el ámbito de la anestesiología, la presen-
cia de dolor post colecistectomía laparos-
cópica es un verdadero desafío, motivo por
el cual se trabaja en la búsqueda de nuevos
mecanismos de tratamiento con el objetivo
de disminuir la morbilidad que la presencia
de este conlleva, así como sus complica-
ciones de larga data. Sin embargo, el dolor,
es aún tratado de manera ineficiente en mu-
chos hospitales, provocando no solo con-
secuencias nocivas para el paciente sino
también la posibilidad de convertirse en un
estado crónico.
CHAVEZ RUIZ, C. N., ESCOBAR FLORES, A. E., ORTIZ ANDRADE, L. A., & ULLOA VALLEJO, L. V.
331
RECIMUNDO VOL. 6 N°4 (2022)
Se han presentado avances importantes
en el manejo farmacológico del dolor en
pacientes sometidos a colecistectomía la-
paroscópica, logrando con ello exitosas
intervenciones quirúrgicas con un amplio
margen de seguridad y un mejor manejo del
dolor tanto preventivo como posoperatorio,
así lo afirma (Correa, 2021) :
“más del 60% de los pacientes some-
tidos a Colecistectomía laparoscópica
experimentan dolor agudo postopera-
torio inmediato y aproximadamente el
35% de los pacientes con esta compli-
cación, reportan un grado moderado,
grave o extremo. Un dolor inadecuada-
mente controlado afecta negativamen-
te la calidad de vida, la recuperación
funcional, el riesgo de complicaciones
postquirúrgicas y el riesgo de dolor
postquirúrgico persistente o crónico.
La evidencia sugiere que menos de la
mitad de los pacientes post colecistec-
tomía laparoscópica informan un alivio
adecuado del dolor postoperatorio; sin
embargo, casi un 25% de los pacientes
tratados por esta causa sufren los efec-
tos secundarios de los medicamentos
recibidos”
Los factores que ejercen influencia sobre el
dolor postoperatorio de la colecistectomía
laparoscópica son: “las incisiones para los
puertos del laparoscopio, el uso de gas in-
trabdominal y la manipulación propia de la
técnica quirúrgica” (Correa, 2021). El tama-
ño de los trocares que se usan según cada
técnica se relacionan a la intensidad del
dolor postoperatorio, encontrando que los
más pequeños pueden disminuir esa inten-
sidad, sin embargo, relata Correa, en algu-
nos estudios realizados tuvieron problemas
con su uso y maniobrabilidad, debido a que
una proporción importante de pacientes re-
quirió la conversión a la técnica tradicional
con puertos grandes de 5 y 10 mm.
El neumo-peritoneo artificial también influye
en el grado de dolor postoperatorio de la co-
lecistectomía laparoscópica, dependiendo
del: “volumen residual, el tipo, la tempera-
tura y la presión creada por el gas” (Correa,
2021) . Las presiones menores de 15 mmHg
durante el neumo-peritoneo disminuyen el
dolor postoperatorio, como lo ha demostra-
do un estudio consultado en la investigación
mencionada anteriormente al respecto.
El uso de la Ketamina (anestésico disocia-
tivo surgido en los años 1960), ha permiti-
do una transformación clínica con base a
lo observado durante los últimos años, que
lleva a la conclusión (Correa, 2021): “la
administración en bajas dosis intra y post
operatoria, mejora de forma significativa el
dolor y la hiperalgesia”. También se ha evi-
denciado que su efecto analgésico en dosis
sub-anestésica, conduce a la disminución
de los efectos adversos psico-miméticos
del fármaco.
Este fármaco es un nero-modulador con un
mecanismo de acción múltiple, la ketamina,
explica (Rayme, 2020) tiene:
“acción anestésica y analgésica al unir-
se al receptor de la fenciclidina una vez
que está abierto inhibiendo de manera
no competitiva la activación del recep-
tor NMDA reduciendo los efectos de la
sensibilización central secundarios a la
suma de estímulos nociceptivos y blo-
queando el transporte central de seña-
les pronociceptivas al tálamo y corteza,
aun cuando además su impacto anal-
gésico se ha referente a la ocupación
de receptores opioides en el cerebro y
a la inhibición de la actividad neuronal
en el asta dorsal”.
Esta droga puede administrarse por dife-
rentes vías con un alto perfil de estabilidad
y escasos efectos adversos a dosis bajas.
Farmacocinética
La ketamina es parcialmente soluble en
agua y bastante liposoluble, así lo afirma en
su estudio (Rayme, 2020)
“se distribuye velozmente a tejidos bas-
tante per-fundidos y después se redis-
USO DE LA KETAMINA EN EL TRANSANESTÉSICO DURANTE LA CIRUGÍA BARIÁTRICA COMO COADYU-
VANTE EN ANESTESIA GENERAL INTRAVENOSA
332
RECIMUNDO VOL. 6 N°4 (2022)
tribuye a tejidos poco per-fundidos con
una semivida de repartición de 7 a 11
min y de supresión de una a 2 horas,
su volumen de repartición es de 2.5-3.5
L/kg y la depuración de 18 ml/kg/min,
se metaboliza en el hígado por las enzi-
mas CYP2D6 8 y la CYP2C19 por la vía
del citocromo P450 donde se forma un
12 metabolito activo denominado nor-
ketamina que auxilia a los efectos pro-
longados de ésta y su excreción es por
medio de la orina”
También se ha documentado en estudios
recientes, que el uso intra-operatorio de
ketamina ha demostrado su utilidad en el
alivio del dolor postoperatorio de pacientes
sometidos a colecistectomía laparoscópi-
ca, por su efecto bloqueador de receptores
NMDA, permitiendo una mínima reducción
en el consumo de opioides en el postope-
ratorio agudo y la intensidad del dolor hasta
48 horas después de la agresión quirúrgi-
ca (Rayme, 2020). Entre los fármacos fre-
cuentemente usados para reemplazar a los
opioides se encuentran: la dexmedetomi-
dina, lidocaína, sulfato de magnesio, keta-
mina, esmolol, antiinfl amatorios no esteroi-
deos y paracetamol.
Dexmedetomidina: es un agonista α2-adre-
nérgico con efectos sedativos por sus re-
ceptores en el locus caeruleus. Se lee en
(Chávez & Nava, 2015) “disminuye el estí-
mulo simpático a nivel central por estimula-
ción de receptores α2A”. Desde mediados
de 1980 existen publicaciones en las que
se reporta “disminución significativa de la
concentración alveolar mínima de los agen-
tes anestésicos volátiles, así como las dosis
de opioides trans- y postoperatorios”, es por
ello, “se sugirió que este fármaco podría ser
un anestésico total”.
Las dosis habituales para impregnación es-
critas en (Chávez & Nava, 2015) son de “0.6
a 1μg/ kg en 10-15 minutos y mantenimiento
de 0.2 a 0.6 μg/kg/h”. La bradicardia que
se presenta es reversible con atropina sin
mayores incidentes, también se recomien-
da en dicho estudio, su uso en conjunto con
ketamina para mejorar la analgesia y redu-
cir la incidencia de bradicardia.
Sulfato de magnesio: el magnesio (Chávez
& Nava, 2015) “inhibe la entrada de calcio
a la célula al bloquear no competitivamente
los receptores N-Metil Daspartato (NMDA)”.
Su uso ha mostrado un efecto benéfico
en la reducción de la intensidad de dolor
post-operatorio y menor cantidad de anes-
tésicos, con una reducción constante en el
uso de morfina y antiinflamatorios no este-
roideos post-operatorios. “Las dosis evalua-
das van de 30 a 50 mg/kg(20) con manteni-
miento de 7 a 15 mg/kg/h”.
Diversos estudios muestran disminución del
uso de opioides peri-operatorios y postope-
ratorios si alguno de los fármacos anterior-
mente mencionados es agregado, si son
combinados en un enfoque multimodal,
es posible disminuir al máximo el uso de
opioides. La OFA sencillamente es eso, una
anestesia multimodal. Agregar cualquiera
de los fármacos mencionados a la técnica
anestésica habitual reducirá el uso de opioi-
des. El siguiente gráfico, resume su uso:
CHAVEZ RUIZ, C. N., ESCOBAR FLORES, A. E., ORTIZ ANDRADE, L. A., & ULLOA VALLEJO, L. V.
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RECIMUNDO VOL. 6 N°4 (2022)
Gráfico 1. Protocolo farmacológico en el IMSS, Ciudad Obregón, Sonora
Fuente: (Chávez & Nava, 2015)
Casos Clínicos
En este apartado, se mostraran algunas ex-
periencias en materia práctica, en (Díaz, et
al., 2018) comparte un caso, paciente de
sexo femenino de 31 años, 133 kg y 173 cm,
programada para realización de gastrecto-
mía vertical en manga laparoscópica. Como
antecedente personal destaca únicamente
una obesidad mórbida (IMC de 44,4). Pre-
viamente había sido intervenida en varias
ocasiones por sinus pilonidal, bajo aneste-
sia intradural sin incidencias.
En cuanto a la exploración de la vía aérea
presentaba: “un Mallampati II, una distan-
cia tiromentoniana superior a 6,5 cm y una
apertura bucal y movilidad cervical norma-
les. Se obtuvo el consentimiento informado
para realizar una OFA y se premedicó con
300 mg de gabapentina una hora antes del
inicio de la anestesia” (Díaz, et al., 2018).
Ya en quirófano se monitorizó el registro
electrocardiográfico (ECG), la frecuencia
cardíaca (FC), la presión arterial no invasiva
(PANI), la pulsioximetría (SatO2), la profun-
didad anestésica mediante índice biespec-
tral (BIS), y la relajación muscular con moni-
tor TOF-watch. Posteriormente se procedió
a realizar un cebado con:
“dexmedetomidina a 0,2 µg/kg-1, y se
inició perfusión continua con dexme-
detomidina a 0,1 µg/kg-1/h, ketamina
a 0,1 mg/kg-1/h y lidocaína a 1 mg/kg-
1/h, todo ello ajustado a peso ideal (68
kg). Posteriormente se administraron 2g
de metamizol, 50 mg de dexketoprofe-
no, 3 g de sulfato de magnesio y 10 mg
de dexametasona. Pasados 10 minutos
desde el cebado de dexmedetomidina
y del inicio de las perfusiones, se rea-
lizó preoxigenación con mascarilla fa-
cial y se administraron bolos de 0,1 µg/
kg-1 de dexmedetomidina, 0,1 µg/kg-1
de ketamina y 1 mg/kg-1 de lidocaína.
Para la inducción anestésica, se admi-
nistró bolo de 3 mg/kg-1 de propofol
y de 1,2 mg/kg-1 de rocuronio, proce-
diéndose a intubación orotraqueal sin
incidencias. Se inició el mantenimiento
de la hipnosis con desflurano ajustando
su end-tidal según los valores de BIS.
El mantenimiento de la relajación neu-
romuscular profunda se realizó admi-
nistrando bolos de rocuronio”.
Concluye (Díaz, et al., 2018) “si bien hay
múltiples publicaciones que avalan la utili-
zación de anestesia libre de opioides (OFA)
en cirugía laparoscópica, y otras que de-
USO DE LA KETAMINA EN EL TRANSANESTÉSICO DURANTE LA CIRUGÍA BARIÁTRICA COMO COADYU-
VANTE EN ANESTESIA GENERAL INTRAVENOSA
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RECIMUNDO VOL. 6 N°4 (2022)
muestran la reducción del uso de opioides
postoperatorios con el uso de lidocaína in-
travenosa tras laparotomía, la OFA no está
descrita para la realización de laparotomía”.
Argumentan en su experiencia en cuanto a
esta técnica, la laparotomía supone un es-
trés quirúrgico muy superior a la laparosco-
pia, “sería difícil prescindir de la adminis-
tración de opiáceos para su control” (Díaz,
et al., 2018). Es por esto que la técnica re-
comendada para este tipo de cirugía es la
anestesia combinada. Concluyen en este
caso, no existía la posibilidad de usar esta
técnica en el caso descrito anteriormente,
porque la laparotomía no estaba prevista y
no se colocó un catéter epidural antes de
iniciar la cirugía.
No obstante, la hemodinámica como el do-
lor fueron adecuadamente controlados y
la paciente no presentó durante su estan-
cia hospitalaria complicaciones como las
PONV, ni un aumento del tiempo de ingreso
habitual. La posibilidad de realizar una anal-
gesia locorregional en la URPA contribuyó a
la ausencia de dolor y al confort de la pa-
ciente en el postoperatorio, no requiriendo
mórficos en el ingreso. En este grupo de
pacientes la colocación de un catéter epi-
dural puede ser dificultosa y no exenta de
riesgos, por lo que se plantea la OFA como
una posible alternativa.
Los opiáceos presentan numerosos efec-
tos secundarios (Díaz, et al., 2018) como:
depresión respiratoria, prurito, náuseas y
vómitos, obstrucción intestinal, estreñimien-
to, retención urinaria, disminución del gas-
to cardiaco, mareos, somnolencia y rigidez
muscular de corta duración, tolerancia por
insensibilización e hiperalgesia inmediata,
que pueden evolucionar a síndrome de dolor
crónico. La anestesia libre de opioide surgió
como alternativa para evitar estos proble-
mas en pacientes especialmente sensibles,
siendo las indicaciones más aceptadas de la
misma la obesidad, la apnea obstructiva del
sueño, la adicción a los opioides y los síndro-
mes de hiperalgesia o de dolor crónico.
Otro estudio pero realizado en España es
el de (Malo, et al., 2020) fue observacional,
prospectivo, descriptivo en serie de casos
durante el año 2018 en el Hospital Univer-
sitario Virgen de la Victoria (Málaga). Se
incluyeron todos los pacientes sometidos
a cirugía bariátrica laparoscópica que die-
ron consentimiento para la realización de
la técnica de OFA y no presentaron con-
traindicación para dicha técnica conforme
al protocolo Anestesia libre de opioides:
“hipersensibilidad a los fármacos, bloqueo
cardiaco avanzado (grado 2 o 3) en ausen-
cia de marcapasos, hipotensión no contro-
lada, enfermedad cerebrovascular aguda,
insuficiencia hepática y sepsis”.
Los datos quedaron recogidos en las histo-
rias clínicas de los pacientes. El protocolo
se inicia premedicando con 300 mg de ga-
bapentina 1 hora antes del inicio de la cirugía.
Al llegar a quirófano, y tras monitorización de
electro-cardiograma, saturación y tensión ar-
terial no invasiva (Malo, et al., 2020):
“se inicia perfusión continua de dexme-
detomidina de 0,1 µg/Kg/h, lidocaína 1
mg/Kg/h y ketamina 0,1 mg/Kg/h. Se-
guidamente se administra metamizol 2
g, dexketoprofeno 50 mg, dexametaso-
na 10 mg y sulfato de magnesio 3 g.
A continuación, se procede a la induc-
ción con bolo de dexmedetomidina de
0,1 µg/Kg, lidocaína 1 mg/Kg, ketamina
0,1 mg/Kg, propofol 3 mg/Kg y rocuro-
nio 1 mg/Kg. Previamente a la incisión
se infiltraron los puertos de la laparos-
copia con 25 mg de levobupivacaína
0,25%. El mantenimiento anestésico se
inicia con sevoflurano o desflurano para
mantener el índice biespectral (BIS) en-
tre 40 y 60, rocuronio para mantener re-
lajación profunda y dexmedetomidina,
lidocaína y ketamina según valores he-
modinámicos”.
Las variables recogidas fueron: sexo,
edad, índice de masa corporal (IMC), mi-
nutos en el quirófano, hipertensión arterial
(HTA) tras la intubación orotraqueal (IOT),
CHAVEZ RUIZ, C. N., ESCOBAR FLORES, A. E., ORTIZ ANDRADE, L. A., & ULLOA VALLEJO, L. V.
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RECIMUNDO VOL. 6 N°4 (2022)
HTA e hipotensión intraoperatorias (en-
tendidas como variaciones superiores al
30% del valor basal de tensión arterial).
A la llegada a la Unidad de Recuperación
Post Anestésica (URPA) se midió la satu-
ración arterial de oxigeno (SpO2) medida
por pulsioximetría sin O2 suplementario en
el traslado, HTA e hipotensión, miligramos
de petidina consumidos en la estancia y se
evaluó el dolor mediante la escala analógi-
ca visual (EVA) a la entrada y salida de la
URPA. Los resultados obtenidos se mues-
tran en la siguiente tabla:
Tabla 1. Puntuación obtenida en la escala analógica visual (EVA) a la llegada a la Uni-
dad de Recuperación Post Anestésica
Fuente: (Malo, et al., 2020).
Explica (Malo, et al., 2020) “el 82% de los
pacientes no recibieron petidina como res-
cate frente al dolor durante la estancia en
URPA; el grupo de tratados recibió dosis
bajas: tres pacientes (7,9%) recibieron 30
mg y cuatro pacientes (10,5%) 50 mg; no se
administraron otros opioides”. Al dar el alta
de la URPA, la puntuación EVA fue inferior a
4 en todos los casos.
Destaca en sus resultados (Malo, et al.,
2020) dos casos en los que la laparosco-
pia se reconvirtió a cirugía abierta; en uno
de ellos “se utilizó esmolol y urapidilo, sin
requerir opioides intra-operatorios”. Ambos
pacientes presentaron una puntuación EVA
de 0 a la “llegada a URPA y se les admi-
nistró 30 mg de petidina durante el posto-
peratorio”. No obtuvieron ningún resultado
con efecto adverso grave, por ejemplo, sín-
tomas de intoxicación por anestésicos loca-
les, alucinaciones, anafilaxia, o hemorragia
asociable a la técnica anestésica.
Concluyen con respecto al uso de esta téc-
nica (Malo, et al., 2020):
“los resultados de nuestro trabajo re-
flejan la capacidad de la OFA de con-
seguir un control hemodinámico y del
dolor sin aparición de efectos adver-
sos asociables a la técnica anestésica.
Si bien se trata de una muestra peque-
ña, entre los aspectos a destacar se
encuentra la disminución de NVPO y la
escasa desaturación postoperatoria,
así como una reducción en el consumo
postoperatorio inmediato de opioides”.
Como limitación destacan, el inconvenien-
te que se plantea a la hora de comparar
resultados entre diferentes estudios que
emplean OFA son las diferentes alterna-
USO DE LA KETAMINA EN EL TRANSANESTÉSICO DURANTE LA CIRUGÍA BARIÁTRICA COMO COADYU-
VANTE EN ANESTESIA GENERAL INTRAVENOSA
336
RECIMUNDO VOL. 6 N°4 (2022)
tivas para realizar la técnica. Además, “al
incluirse en OFA toda aquella anestesia en
la que no se empleen opioides, muchos es-
tudios con esta denominación se refieren a
técnicas en las que se emplea anestesia lo-
corregional” (Malo, et al., 2020).
La cirugía de Bypass gástrico es un tra-
tamiento que está indicado en obesidad
mórbida. México ocupa el primer lugar
en obesidad a nivel mundial, así lo afirma
(Federación Mexicana de Colegios, et al.,
2016): “las repercusiones en la farmacoci-
nética y farmacodinamia de los anestésicos,
en este grupo de población, convierten a
estos pacientes en un reto para su manejo”.
La anestesia total intravenosa libre de opioi-
des, parece ofrecer muchos beneficios en el
peri-operatorio. Se resume el caso tratado:
“Paciente femenina de 30 años, diag-
nóstico obesidad mórbida, peso 180
kg, Talla 1.72 mt, IMC: 54kg/m2, CdC
352 cm. Se realiza Bypass gástrico.
Manejo anestésico: Monitore tipo I y
II, BIS, Tren de cuatro, técnica anesté-
sica; TIVA libre de opioides, dosis cal-
culadas a peso ideal 67kg, Inducción;
dexmedetomidina 45mcg, ketamina
20mg, Lidocaína 100mg, sulfato de
magnesio 2.7grs, Propofol 110mg* y ro-
curonio 100mg. Se inicia perfusión de
Dexmedetomidina 0.5mcg/kg/hr, Ke-
tamina 0.25mg/kg/hr, lidocaína 1.5mg/
kg/hr, sulfato de mg 4mg/kg/hr, propo-
fol 6mcg/ml*. Analgesia a base de pa-
racetamol 1gr, dexketoprofeno 50mg y
ketamina 13mg. Antihemetico; Ondase-
tron 4mg. Se extuba satisfactoriamen-
te, Ramssey 2, Aldrete 9, ECN 0/10.
Analgesia posquirúrgica Buprenorfina
400mcg para 24 hrs, rescates 60mcg
(max 6). Antiemético; Metoclopramida
10mg c/8hrs, recates ondasetron 4mg.
No requirió rescates de analgesia y an-
tiemético”.
El empleo de fármacos con efectos sinér-
gicos o aditivos, utilizados libre de opioi-
des, concluyen en (Federación Mexicana
de Colegios, et al., 2016) “mejoran no solo
la eficacia, sino también la seguridad del
manejo analgésico, proporcionando un
despertar optimo y evita la depresión res-
piratoria”. La perfusión de opioides y el uso
de halogenados son potencialmente eme-
togenos, el no usar estos medicamentos,
asegura menor incidencia de náuseas y
vómitos. Dichos beneficios se vieron refle-
jados en los resultados encontrados en el
peri-operatorio, en este reporte de caso. Se
observó que “la anestesia libre de opioides
ofrece beneficios significativos, mejorando
la seguridad y control de la anestesia, en
cirugía de bypass gástrico”.
Conclusión
Los opiáceos se usan ampliamente en la
práctica anestésica debido a su potente
efecto analgésico y la adecuada estabilidad
hemodinámica. No obstante, los opiáceos
tienen una gran cantidad de efectos adver-
sos en los pacientes con obesidad, como: la
depresión respiratoria, debilidad muscular,
mareos y retención urinaria. Su uso continuo
provoca hiperalgesia y tolerancia o adicción
a los opioides. La anestesia libre de opioi-
des se aplica para mejorar la calidad de
recuperación postquirúrgica reduciendo el
consumo de opioides postoperatorios.
La anestesia libre de opioide surgió como
intento de evitar estos problemas en pa-
cientes especialmente sensibles a los com-
ponentes, siendo las indicaciones más
aceptadas de la misma la obesidad, la ap-
nea obstructiva del sueño, la adicción a los
opioides y los síndromes de hiperalgesia o
de dolor crónico. La idea de una anestesia
libre de opioides representa un cambio de
paradigma, debido a que las últimas gene-
raciones de anestesiólogos han concebido
a los opioides como indispensables para al-
canzar las metas anestésicas.
El cumplir con estos objetivos sin el uso de
un solo microgramo de opioide sintético re-
sulta en un cambio necesario que dará me-
jor periodo de recuperación del paciente en
casos de cirugía bariátrica, mejorando su
CHAVEZ RUIZ, C. N., ESCOBAR FLORES, A. E., ORTIZ ANDRADE, L. A., & ULLOA VALLEJO, L. V.
337
RECIMUNDO VOL. 6 N°4 (2022)
calidad de vida. Entre los fármacos frecuen-
temente usados para reemplazar a los opioi-
des se encuentran: la dexmedetomidina,
lidocaína, sulfato de magnesio, ketamina,
esmolol, antiinflamatorios no esteroideos y
paracetamol. Agregar cualquiera de los fár-
macos mencionados a la técnica anestésica
habitual reducirá el uso de opioides. Es re-
comendable inicialmente realizar una técni-
ca ahorradora de opioides, ganar experien-
cia, familiarizarse con los efectos clínicos y
posteriormente excluirlos por completo.
También se ha documentado en estudios
recientes, como los consultados en la pre-
sente investigación, que el uso intra-opera-
torio de ketamina contribuye a alivio del do-
lor postoperatorio de pacientes sometidos a
colecistectomía laparoscópica, por su efec-
to bloqueador de receptores NMDA, permi-
tiendo una mínima reducción en el consumo
de opioides en el postoperatorio agudo y la
intensidad del dolor hasta 48 horas des-
pués de la agresión quirúrgica.
Este tipo de procedimiento debe planificarse
de manera individual para cada paciente, se
busca aumentar la eficacia minimizando los
efectos adversos, para ello se deben cono-
cer los perfiles de seguridad de cada fárma-
co. Un dolor inadecuadamente controlado
afecta negativamente la calidad de vida, la
recuperación funcional, el riesgo de compli-
caciones postquirúrgicas y el riesgo de do-
lor postquirúrgico persistente o crónico.
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CITAR ESTE ARTICULO:
Chavez Ruiz, C. N., Escobar Flores, A. E., Ortiz Andrade, L. A., & Ulloa Vallejo, L.
V. (2022). Uso de la Ketamina en el Transanestésico durante la Cirugía Bariátri-
ca como coadyuvante en Anestesia General Intravenosa. RECIMUNDO, 6(4),
327-337. https://doi.org/10.26820/recimundo/6.(4).octubre.2022.327-337
USO DE LA KETAMINA EN EL TRANSANESTÉSICO DURANTE LA CIRUGÍA BARIÁTRICA COMO COADYU-
VANTE EN ANESTESIA GENERAL INTRAVENOSA